Hacia un Data Center sostenible

La lucha contra el cambio climático y la búsqueda por conseguir una sociedad y economía más sostenibles pasa por la adecuación de los sistemas y equipos de la cadena productiva. Los CPDs no se quedan atrás, y cada vez son más intensos los esfuerzos por conseguir instalaciones no solo más eficientes, sino compatibles con un modelo sostenible de producción.

La principal lucha se establece contra la reducción de las emisiones de carbono. Una metodología sólida que nos permite evaluar el impacto ambiental de un producto o sistema es el LCA o el Ciclo de Vida. A través de esta evaluación medimos el impacto desde la extracción de materias primas para su producción, fabricación, manufactura hasta su finalización. Así mismo, se tienen en cuenta diversas áreas de protección como la calidad del ecosistema, disminución de recursos o la salud de las personas entre otros.

¿Cómo se mide actualmente el desempeño medioambiental de los CPDs? Actualmente las políticas que se están llevando a cabo solo tienen en cuenta la eficiencia energética de los equipos y el uso de electricidad de los mismos durante su funcionamiento. La complejidad de los Data Centers y, a menudo, la falta de datos hace difícil realizar este tipo de mediciones.

El problema se encuentra precisamente en esa medición, actualmente la actividad medioambiental del CPD solo se mide teniendo en cuenta la eficiencia energética (PUE) y el gasto de electricidad que provoca su funcionamiento, relacionando estos parámetros con las emisiones de carbono. El PUE solo indica la eficiencia energética con respecto al consumo energético y la electricidad, pero ¿y la eficiencia del uso de la energía en TI?

El estudio de Whitehead y Shah de 2015 concluye que el consumo de energía, la generación de electricidad y sistemas TI son los principales factores de los Data Center que más impacto ambiental generan.

A día de hoy existen varias normativas que pueden guiar a los profesionales del Data Center hacia un modelo más sostenible, como el modelo de madurez de Green Grid, que propone que para llegar a su nivel más alto se debe aprender a controlar las emisiones de CO2 dentro del ciclo regenerativo de instalaciones mecánicas y eléctricas. La normativa ISO /14001 contempla el reciclaje de residuos electrónicos, o el Código de Conducta Europeo para Eficiencia Energética de CPD (Nos interesa citar EA0044 o CEEDA y adicionalmente evaluar si es interesante ISO50001 o LEED o BREAM)

El sistema de climatización de los CPDs es uno de los que más energía consume de todo el equipo, lograr que ese sistema de refrigeración sea eficiente será una opción con resultados muy positivos. Soluciones, por ejemplo, como el del cerramiento de pasillos, mejorando así la gestión del aire, impidiendo la aparición de puntos calientes y, por tanto, aumentando la fiabilidad de los equipos. GESAB ha desarrollado un sistema propio de cerramiento de pasillos fríos, el CCNOC que mejorar el nivel de PUE y conlleva unos ahorros energéticos de hasta un 30%. El sistema freecooling es un sistema de climatización que utiliza el aire del exterior para refrigerar los equipos. La solución desarrollada por GESAB ecooling puede proporcionar un ahorro energético de hasta un 80% y una reducción de hasta un 54% de CO2.

Y finalmente otra solución viable es la del uso de energías renovables para alimentar los equipos. Recordemos que la normativa de la Unión Europea propone llegar a un 15% de suministro de energías renovables para 2020.

Las estrategias para disminuir el flujo de emisiones contaminantes en estos equipos seguirán desarrollándose, para de paso, mejorar la eficiencia. Las empresas que ya se han propuesto implementar medidas para frenar el impacto medioambiental de sus instalaciones además consiguen algunas ventajas:

  • Aumenta el valor de marca como empresa con responsabilidad medioambiental.
  • Reduce el costo total de la propiedad.
  • Aumenta la rentabilidad de la innovación.

Los profesionales de Data Center trabajan día a día para que la industria y los equipos caminen hacia un futuro cada vez más sostenible y respetuoso con el medio ambiente, algo que también repercute positivamente en la sociedad y en la economía.