La clave de la distribución de los pasillos fríos y calientes para un CPD

A la hora de concretar un diseño para un centro de proceso de datos la correcta distribución de todos los elementos que lo componen juega un papel fundamental para optimizar su rendimiento y alargar la vida de los equipos.

Si tenemos la posibilidad de diseñar un CPD desde cero deberemos seguir una lógica inversa al procedimiento normal para lograr la máxima optimización del espacio. La primera decisión debe versar sobre cómo distribuir los racks, su correcta orientación y ubicación en el Data Center para optimizar el uso de los sistemas de enfriamiento. A la vez que distribuimos los racks tendremos que diseñar el esquema de pasillos fríos y calientes y todo el sistema de equipos de refrigeración. Una vez dado este primer paso deberemos seguir con la configuración de puertas, columnas y paredes. Este esquema nos ayudará a lograr el máximo aprovechamiento del espacio y a evitar lugares muertos.

El diseño basado en un sistema de refrigeración de pasillos fríos y calientes nos ayudará a controlar los niveles de gasto de energía. El funcionamiento es muy sencillo y se basa en alinear los racks en forma de pasillos. Un pasillo enfrentará la parte trasera de los rack (pasillo caliente) y otros la parte delantera (fríos) y se situarán de forma alterna. De esta forma por la parte delantera los racks obtienen aire frío a través de las rendijas de ventilación y por la trasera expulsan aire caliente.

El suelo técnico soporta el peso de los rack y nos ayuda a disponer de un espacio delimitado donde las máquinas denominadas CRAC (Computer Room Air Conditioning) pueden impulsar el aire frío a la sala. Estos dispositivos ayudan a controlar, además de la temperatura, la humedad dentro del Data Center y el funcionamiento es sencillo: cogen aire caliente y expulsan aire frío. Estos dispositivos han de estar sincronizados entre sí ya que de esta forma se maximiza la vida útil de los componentes y se balancea la energía consumida.

Si hablamos de datos técnicos las recomendaciones de la normativa TIA/EIA-942 dice que las medidas para pasillos fríos oscilan entre 1-1,20 m y no deberían superar los 25 grados y en cuanto al pasillo caliente hablamos de 0,8-1 m y la temperatura óptima se situaría entre los 36 y 47 grados. Estos números pueden variar dependiendo de la carga y el uso de los racks.

La clave de la optimización del sistema de refrigeración cuando hablamos de centros de procesos de datos se sitúa en aislar correctamente los pasillos. Ya sea al comienzo o al final de los racks, los pasillos fríos o calientes deben estar correctamente aislados para evitar que el aire se mezcle, consiguiendo así mejorar la temperatura y disminuir el consumo. De hecho, este sistema puede llegar a ahorrar un 40% del coste anual sobre energía del sistema de refrigeración.