Sillas ergonómicas adaptadas a los nuevos avances tecnológicos

El desarrollo imparable de la tecnología y su adaptación a los centros de trabajo han cambiado radicalmente la forma en la que interactuamos con las herramientas disponibles. Junto con el ordenador, podemos encontrar móviles, tabletas, portátiles y múltiples pantallas, entre otras, que han modificado la forma en la que nos sentamos y nos movemos. Estos cambios son especialmente significativos en centros de control 24/7, donde el diseño ergonómico y adaptado a cada operador es clave para un desempeño óptimo de sus funciones.

La aparición de esta nueva tecnología ha motivado, por lo tanto, nuevos movimientos y gestos, que deben tenerse en cuenta a la hora de diseñar el mobiliario técnico, la distribución dentro de la sala, la iluminación, y por supuesto la sillería. Ésta debe resolver los problemas funcionales específicos de los nuevos hábitos de trabajo, con la mayor simpleza y elegancia. En GESAB somos pioneros en anticiparnos a las nuevas formas de trabajo, en entender cómo la gente cambia el modo en el que se mueve e interacciona, aportando no solo la mejor solución sino un diseño único y diferencial.  La avanzada tecnología de nuestras sillas ergonómicas 24/7 favorecen la manera en la que el usuario se sienta, evitando malas posturas y gestos. El revolucionario mecanismo de reclinación se ajusta al peso del cuerpo de forma automática, de forma que la silla se mueve con la persona acompañando a la perfección a sus propios movimientos.  Este efecto está reforzado por el respaldo de doble pivote que se adapta automáticamente a las diferentes posturas que adopta la espina dorsal.

Intercalar el trabajo con el ordenador y el móvil o tableta no debe afectar a la propia ergonomía de la silla, aunque los movimientos y gestos sean diferentes. Para ello es importante la adaptación de los apoyabrazos, que deben estar sincronizados para facilitar un ajuste perfecto, al igual que el reposacabezas dinámico para permitir automáticamente cambiar de posición.

El conocimiento, la experiencia y la anticipación a las necesidades de los usuarios son claves para adelantarnos a los propios usos de la tecnología y cómo interactuamos con ella al pasar de un dispositivo a otro. Es el triunfo del movimiento.