Zújar, cuna de la energía geotérmica

Dos años, como máximo. Ese es el plazo que se fijan los inversores para obtener 10 megawatios de energía procedente de la misma tierra. Según leemos en el blog Ingeniería en la red, “al norte de la provincia de Granada, en la denominada Hoya de  Guadix, y con una inversión cercana a los 30 M€, las empresas Bleninser y Ciclo Binario se han asociado para construir la primera planta geotérmica de alta temperatura de España, y una potencia de 10 MW. En la planta de ciclo binario de Granada se realizarán perforaciones de hasta 3.500 metros de profundidad por las que circulará un fluido térmico que absorberá el calor geotérmico y provocará la evaporación del fluido en un circuito cerrado, que hará girar una turbina de conectada a un generador de electricidad; simplificación del funcionamiento de este tipo de instalaciones.”

La noticia completa, tal como fue publicada en la edición digital de El Ideal:

Las energías renovables no cuentan con subvenciones desde principios de este año, pero las comarcas del norte de la provincia de Granada parecen mantenerse ajenas a esta realidad. La zona acoge un gran número de huertos solares, así como grandes extensiones donde los molinos de viento recogen el viento a sus anchas. Además del sol y del viento, en la zona del Altiplano se utilizará el subsuelo para producir energía geotérmica.

Después de seis años de investigación, dos empresas han llegado a un acuerdo para construir la primera planta geotérmica de España. Así como otras empresas buscan petróleo o gas debajo de la tierra, Ciclo Binario ha buscado durante años grandes bolsas de agua a una temperatura óptima de donde poder sacar energía. Una vez localizado el manantial subterráneo, otra empresa, Bleninser, se ha unido al proyecto, por lo que juntas construirán una planta de geotermia profunda en el término municipal de Zújar que producirá 10 mw de energía eléctrica, o lo que es lo mismo, electricidad para 5.000 viviendas.

A pesar de la novedad que representa en España este tipo de energía, Ignacio Romero, gerente de Ciclo Binario, se muestra confiado en su desarrollo. «La energía geotérmica es la más limpia que podemos encontrar. Además, siempre está produciendo, no depende del sol o del viento, sino que es una energía de base», explica Romero. Respecto a las subvenciones a las energías renovables, Romero asegura que al ser un campo tan desconocido, contaba con una prima muy pequeña, pero que seguirá siendo rentable aún sin subvenciones.

La planta que se construirá en Zújar es de alta entalpía, o lo que es lo mismo, geotermia profunda. Unas máquinas se encargarán de excavar a una profundidad de 3,5 kilómetros. A esa profundidad, la presión del agua hecha vapor hace que se mueva una turbina que es la que, ayudada por una bomba irá a un intercambiador para después hacer mover otra turbina que creará la electricidad.

Un proceso que solo se puede dar en determinadas zonas, como explica José Antonio Cobos, ingeniero de proyectos de Bleninser: «El terreno de Zújar tiene una características especiales por distintas anomalías que provocan que se obtenga un gradiente térmico óptimo». A pesar de extraer agua del subsuelo, el pozo interior no se seca, ya que el sistema devuelve una parte del agua que se ha extraído previamente.

Después de una inversión de treinta millones de euros y de dos años, se espera que la planta de Zújar empiece a producir energía eléctrica, que se inyectará al sistema y se venderá a las compañías que gestionan esta preciada materia. Y si sobra, la compañía ya piensa en otras opciones: «lo que sobre se puede utilizar en calefacción para algunas poblaciones y para uso industrial», sostiene Ignacio Romero.

Baja entalpía

Un sistema diferente es la baja entalpía o geotermia somera, que no busca producir electricidad y que se utilizan en viviendas, bloques de edificios u hospitales. Se hace una extracción menos profunda que en el caso anterior. «A unos 100 metros se encuentra el agua que se puede extraer para generar calefacción, agua corriente sanitaria y refrigeración para una vivienda», explica José Antonio Cobos. Los que apuestan por este tipo de sistema lo defienden al asegurar que se puede ahorrar hasta un 75% de la energía que se utiliza en una vivienda. «El agua que se extrae del subsuelo puede tener una temperatura constante de 19 grados centígrados. Para lo que se usará la electricidad será solo para calentar o enfriar unos grados esa temperatura», explica Ignacio Romero.