Los sistemas de misión crítica son el pilar sobre el cual se sustentan las operaciones esenciales de muchas organizaciones y un fallo en estos sistemas puede tener consecuencias devastadoras, desde pérdidas económicas significativas hasta daños irreparables en la reputación.
Un ejemplo no muy lejano es el incendio ocurrido en el centro de datos de OVH en Estrasburgo en 2021, que afectó a miles de sitios web y servicios en toda Europa, subrayando la necesidad de identificar y mitigar los riesgos que amenazan estos sistemas.

En este artículo, exploramos seis factores de riesgo cruciales y cómo los servicios de monitorización remota y auditoría pueden ayudar a mantener la integridad y operatividad de estos sistemas críticos.
1. Planificación inadecuada
Una planificación deficiente puede dejar los sistemas vulnerables ante fallos. Es esencial desarrollar estrategias preventivas que aborden los requerimientos y prioridades, asegurando que se cuente con la información necesaria para enfrentar complicaciones y reaccionar eficientemente. De acuerdo con la norma ISO/IEC 27001, una planificación adecuada debe incluir la identificación de riesgos, planes de recuperación ante desastres y la implementación de controles apropiados para mitigarlos.
2. Insuficiencia de recursos
La falta de recursos, tanto humanos como materiales, es una consecuencia directa de la falta de planificación. Las instalaciones críticas deben contar con un plan robusto para la obtención y gestión de recursos, garantizando la continuidad operativa incluso ante demandas crecientes. La normativa ITIL (Information Technology Infrastructure Library) recomienda prácticas de gestión de recursos para optimizar la eficiencia y la eficacia de los servicios de TI.
3. Brechas de seguridad
La ciberseguridad es una preocupación constante para los sistemas de misión crítica. Implementar medidas como el mapeo frecuente del sistema, el control de accesos, la gestión fuera de banda, tunelización y evaluaciones periódicas de seguridad puede reducir significativamente el riesgo de ataques cibernéticos a los diferentes sistemas del data center. La Directiva NIS (Network and Information Systems Directive) de la UE y el ENS (Esquema Nacional de Seguridad) establecen requisitos para la seguridad de las redes y sistemas de información en sectores esenciales.
4. Problemas de eficiencia y estabilidad energética y térmica
La inestabilidad energética y las fluctuaciones de temperatura pueden causar graves daños a los equipos y paralizar operaciones., así que implementar sistemas de alimentación ininterrumpida (UPS) y unidades de distribución de energía (PDUs) inteligentes es esencial para garantizar un suministro energético continuo y estable. Estos sistemas permiten la administración eficiente del consumo energético y proporcionan respaldo en caso de fallos en la red eléctrica. Además, los sistemas de climatización de precisión son cruciales para mantener una temperatura óptima y constante, evitando el sobrecalentamiento de los equipos y mejorando su longevidad y rendimiento.

5. Desastres naturales y condiciones adversas
Los desastres naturales y otras condiciones adversas representan una amenaza significativa para la infraestructura crítica. Es crucial estudiar la ubicación de ésta y en caso necesario contar con soluciones antisísmicas, resistentes a impactos, fuego, agua y polvo, así como a interferencias electromagnéticas. Estos sistemas aseguran la protección de los equipos y la operatividad continua durante y después de estos eventos, cumpliendo con la norma ISO 22301 sobre gestión de la continuidad del negocio establece requisitos para la planificación y respuesta ante desastres.
6. Redundancia y resiliencia
La redundancia y la resiliencia son esenciales para asegurar que los sistemas de misión crítica puedan soportar y recuperarse rápidamente de fallos. Implementar infraestructuras redundantes, como sistemas de red y almacenamiento duplicados, y diseñar arquitecturas resilientes que puedan adaptarse y mantener la operatividad ante diversos escenarios de fallo, es fundamental para la continuidad operativa. Según el Uptime Institute, alcanzar los niveles más altos de redundancia y resiliencia (Tier III y IV) puede garantizar una disponibilidad del 99.982% y 99.995%, respectivamente. Además, la norma EN50600 y TIA-942 proporciona directrices para la infraestructura y el diseño de centros de datos resilientes en todos sus sistemas.
La importancia de la monitorización y auditoría en sistemas críticos
Como decía el famoso consultor y profesor de negocios Peter Drucker, “Lo que no se puede medir no se puede controlar; lo que no se puede controlar no se puede gestionar; lo que no se puede gestionar no se puede mejorar”.
Para mitigar estos riesgos, es fundamental contar con servicios de monitorización activa o delegada, así como auditorías periódicas tanto de comunicaciones como de infraestructura. Estos servicios permiten una vigilancia continua y una evaluación precisa del estado de los sistemas, facilitando la detección temprana de problemas y la implementación de soluciones antes de que se conviertan en fallos críticos. La auditoría regular asegura que todas las medidas de seguridad y eficiencia energética estén actualizadas y operativas proporcionando una capa adicional de protección para los sistemas de misión crítica.
La experiencia que aporta nuestro equipo
Desde GESAB ofrecemos una gestión integral y personalizada de los sistemas críticos. Tras años de experiencia, sabemos que lo imprescindible es enfocarse en la innovación y la eficiencia, asegurando que cada solución se adapte a las necesidades específicas de cada organización para garantizar la continuidad operativa y la seguridad de las operaciones más vitales.
