Volver del cloud (con cabeza): repatriación, DaaS y por qué el híbrido es el nuevo estándar

volver al cloud DaaS Data Center Modular

Durante años lo que no estaba en la nube parecía condenado a la obsolescencia por lo que migrar todo a AWS, Azure o Google Cloud se convirtió casi en un dogma. ¿Era moderna la empresa si no estaba en cloud?

Hoy sin embargo vemos cómo muchas organizaciones están trayendo de vuelta ciertas cargas de trabajo y no es porque la nube haya dejado de funcionar, es porque han entendido mejor cómo, cuándo y para qué usarla. La nube es una herramienta, no un fin, y como toda herramienta, hay que saber cuándo no usarla.


Este proceso de “vuelta” se llama Cloud Repatriation y está ganando terreno por motivos bastante sólidos como coste, rendimiento, control y simplicidad.

Porque migrar todo a cloud suena bien hasta que se empieza a pagar por todo: por tráfico de red, por almacenamiento, por instancias inactivas, por IOPS, por transferencias de salida. El modelo “pay-as-you-go” es escalable y adaptable a las necesidades de cada organización, pero también lo son las facturas si no se tiene un control quirúrgico de la arquitectura.

Además, muchas cargas no necesitan ni se benefician de estar en la nube pública como son los procesos con latencia crítica, las aplicaciones con uso estable y predecible, los sistemas que deben convivir con hardware o sensores locales o los entornos industriales o logísticos donde la conectividad no siempre es fiable.


Edge data center modular data center Daas

Todo esto se gestiona mejor cerca del usuario, en entornos controlados. Pero claro, pocas empresas quieren volver a levantar un CPD tradicional con obra civil, cableado, refrigeración, personal 24/7, etc.

Y ahí es donde entra en juego una forma moderna de infraestructura.

Datacenter-as-a-Service (DaaS)

En el modelo DaaS la infraestructura física se entrega como un servicio, gestionada de extremo a extremo, con un coste mensual (OPEX) y sin necesidad de inversión inicial (CAPEX).

Pero no estamos hablando solo de racks y energía, sino de un entorno completo, preconfigurado, seguro, monitorizado y mantenido por terceros especializados que no necesariamente debe estar implementado en la sede central, ya que puede estar en la fábrica, en un aparcamiento, en la calle o al borde de una granja solar.

El concepto DaaS se materializa en diferentes soluciones all-in-one que facilitan su implementación.

  • Container Data Centers: sistemas preensamblados en formato ISO container, equipados con racks, climatización, energía, seguridad y sensores. Se instalan donde  sea necesario y están listos para operar en menos de 3 meses.
  • Micro data centers: sistemas compactos que caben en una sala, un armario o una esquina de la oficina. Ideales para disaster recovery, CPDs secundarios, delegaciones o entornos con espacio y recursos limitados.
  • Edge nodes: pequeñas unidades de procesamiento, conectividad y almacenamiento distribuidas cerca del punto de consumo de datos. Muy útiles en entornos industriales, retail, logística o ciudades inteligentes.
GESAB data center container

Lo importante de los CPDs modulares es que toda la complejidad desaparece para el usuario al no necesitar montar, mantener, monitorizar ni gestionar la infraestructura crítica. Se comporta como un servicio que está donde tú lo necesita la organización.

¿Por qué el servicio DaaS encaja tan bien con el modelo híbrido?

La mayoría de las empresas ya han asumido que el futuro no es 100 % cloud ni 100 % on-premise. Es híbrido. Algunas cargas van bien en la nube, otras mejor localmente. Algunas necesitan migrar rápido, otras es mejor que se queden dónde están.

micro data center gesab

El reto es gestionar esa complejidad sin volverse loco.

Con infraestructuras tipo DaaS se puede asegurar el rendimiento local para cargas críticas, mantener el control sin asumir toda la carga operativa, desplegar capacidad donde antes no era viable y complementar lo que se tiene en la nube pública con entornos físicos ligeros y ágiles.

Y todo eso, sin tener que montar un equipo de facilities o infraestructura en cada ubicación.

Pero ojo: sin visibilidad, el híbrido se te puede ir de las manos. Porque cuando se gestiona parte de la infraestructura en cloud, otra parte en un contenedor modular, otra en una sala técnica local y, además, conectado todo con los sistemas IT propios, se necesita una forma de tener visibilidad completa, en tiempo real y centralizada.

Es en este punto donde entra el Data Center Infrastructure Management o DCIM. Es importante dejar de pensar en DCIM como un sistema pasivo que dice cuántos racks hay ocupados, las plataformas modernas de DCIM de segunda generación muestran un gemelo digital de la infraestructura física, monitorizan en tiempo real la energía, la refrigeración, los accesos y sensores, y el consumo, automatizan tareas de operación y mantenimiento, alertan de problemas antes de que afecten al servicio y se integran con las plataformas ITSM, CMDB, cloud, etc.

En resumen, permiten gestionar infraestructuras híbridas con la misma eficiencia que si todo estuviera en un solo sitio. Entonces, ¿vale la pena repatriar?

Si alguna de estas frases te suena, probablemente sí:

  • “Cada mes pagamos más por cloud, pero usamos lo mismo.”
  • “La aplicación funciona bien… menos cuando hay picos de tráfico.”
  • “Necesitamos garantizar rendimiento local, pero sin complicarnos.”
  • “No quiero construir un data center, pero tampoco depender de terceros para todo.”

La nube sigue siendo muy útil, pero no para todo. De este modo, repatriar ciertas cargas y apoyarse en soluciones DaaS y DCIM no es retroceder, sino tomar decisiones más inteligentes y más adaptadas a cada realidad.

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