La tecnologĂa LED sigue probando su eficacia y su valor de futuro. En recientes fechas, noticiasdelaciencia.com publicaba este interesante artĂculo:
Los diodos emisores de luz (LEDs) siguen estando en el meollo de muchos avances tecnológicos con numerosas aplicaciones prácticas, ya sea en las imágenes de alta resolución de televisores de pantalla plana, o en lámparas que duran años. Su alta eficiencia y versatilidad hacen que sean cada vez más populares, pero aún no se ha conseguido explotar todo su potencial, en parte debido a que quedan misterios por resolver sobre el mecanismo exacto de emisión de luz en los materiales semiconductores.
Una gran controversia ha venido rodeando al por quĂ© un importante material semiconductor usado en los LEDs, el nitruro de galio e indio (InGaN), genera luz de tan alta intensidad: No habĂa consenso sobre si en el material se forman cĂşmulos ricos en indio que hacen posible la notable eficiencia de los LEDs. Ahora, el equipo de Kim Kisslinger, Aaron C. Johnston-Peck, y Eric A. Stach, del CFN (Centro para los Nanomateriales Funcionales) del Laboratorio Nacional estadounidense de Brookhaven, en Upton, Nueva York, asĂ como Silvija Gradecak y Kamal H. Baloch, del Instituto TecnolĂłgico de Massachusetts (MIT) en Cambridge, Estados Unidos, ha demostrado definitivamente que la formaciĂłn de esos cĂşmulos no es la causa.
Los resultados no despejan la incĂłgnita, pero al menos acotan el terreno donde puede hallarse la explicaciĂłn, y mejoran el nivel de conocimientos básicos sobre la tecnologĂa LED. Todo ello podrĂa traducirse en la apertura de nuevas y productivas lĂneas de investigaciĂłn.
Conviene recordar que las bombillas incandescentes convencionales convierten sĂłlo un 5 por ciento de su energĂa en luz visible, perdiĂ©ndose el resto en forma de calor. Las lámparas fluorescentes llevan esa eficiencia hasta cerca del 20 por ciento, desperdiciando todavĂa el 80 por ciento de la electricidad consumida. En ambos casos, la luz es subproducto de reacciones que generan calor, en vez de ser el efecto principal, lo cual hace que sean inherentemente ineficientes.
En cambio, los LEDs generan fotones de luz visible directamente a partir de la corriente eléctrica.



